El Dr. Marcelo Cortez, académico de la Facultad de Química y Biología, lideró la validación de una vacuna recombinante contra el virus PRV-1, que afecta la salud del salmón del Atlántico, logrando resultados que abren oportunidades para su escalamiento y potencial transferencia tecnológica. La iniciativa fue financiada por ANID y desarrollada en colaboración con las empresas Veterquimica y Salmones Antártica, con el apoyo de la Dirección de Gestión Tecnológica de la Vicerrectoría de Investigación, Innovación y Creación.
La industria acuícola nacional enfrenta desafíos permanentes para mantener su productividad, entre ellos la aparición de enfermedades virales que dañan gravemente la salud de los peces y generan importantes pérdidas productivas.
Con el propósito de aportar soluciones innovadoras a esta problemática, la Universidad de Santiago de Chile ejecutó el proyecto Fondef IT “Validación de una vacuna prototipo contra Piscine Reovirus 1 (PRV-1): demostrando el potencial protector de una vacuna recombinante piloto en salmones del Atlántico”, el cual fue dirigida por los investigadores, Dr. Marcelo Cortez de la Facultad de Química y Biología, junto a la Dra. Yesseny Vásquez, de la Facultad de Ciencias Médicas.
Tras dos años de desarrollo, este lunes 1 de junio se efectuó, en modalidad remota, la actividad de cierre del proyecto, donde se dieron a conocer sus principales resultados y proyecciones. La instancia reunió a integrantes del equipo científico, la Dra. Gloria Levicán, encargada de vinculación de la Facultad de Química y Biología; Tomás Cancino y Matías Poblete, ejecutivos de Veterquimica; Dra. Marlene Henríquez, gestora de propiedad intelectual y transferencia tecnológica de la DGT, académicos, estudiantes y profesionales vinculados al ecosistema de innovación de la Universidad.
El Dr. Marcelo Cortez señaló que “junto a nuestro equipo de investigación trabajamos en la validación de una vacuna prototipo contra el virus Piscine Reovirus 1 en salmones del Atlántico, agente responsable de una enfermedad conocida como Inflamación del Músculo Esquelético y Cardíaco, HSMI, que afecta la salud y sobrevivencia de los peces de cultivos, especialmente en etapas juveniles”.
El académico explicó que esta iniciativa se sustentó en resultados obtenidos en estudios previos, donde se logró generar una formulación experimental a escala de laboratorio, capaz de reducir significativamente la carga viral en los ejemplares inmunizados, “demostrando una importante protección en la prevención y tratamiento frente a esta enfermedad”, comentó.
Agregó que, “las investigaciones anteriores demostraron una respuesta protectora promisoria frente a este virus. Sobre esa base construimos esta nueva etapa, orientada a validar su seguridad, inmunogenicidad y eficacia en entorno relevante, acercándose a una pronta aplicación productiva”.
Potencial para llegar a la industria
Como resultado de la ejecución del proyecto, se logró producir una vacuna recombinante segura, eficaz, de bajo costo e inyectable, escalando la producción de antígenos en biorreactor utilizando células de insecto. Estos atributos le otorgan un importante potencial de escalamiento y transferencia hacia el sector productivo.
Según explicó el Dr. Cortez, este logro también consolida una línea de investigación que desde la Usach han venido desarrollado durante más de una década, orientada a generar herramientas biotecnológicas para enfrentar desafíos sanitarios de la salmonicultura, en un trabajo conjunto con la industria.
Es así como la colaboración con Veterquimica fue fundamental para fortalecer en aspectos asociados a formulación, evaluación y validación de la tecnología, en condiciones cercanas a la realidad productiva, mientras que con Salmones Antártica se trabajó en instancias como la ejecución de ensayos de seguridad, además de entregar retroalimentación sobre la importancia de la aplicación de la tecnología para la industria acuícola.
“Esperamos que esta tecnología pueda ser adoptada por nuestra empresa asociada, para posteriormente avanzar hacia la obtención del registro sanitario y llegar a la industria salmonicultora. Además, la tecnología desarrollada podríamos adaptarla para la investigación de otros patógenos, que actualmente afecta a otras especies”, destacó el Dr. Marcelo Cortez.
Desde Veterquimica, Tomás Cancino valoró el trabajo conjunto entre la academia y la industria, enfatizando la importancia de la transferencia tecnológica para convertir estos desarrollos en soluciones disponibles para el mercado.
Dijo que el paso desde el laboratorio hasta un producto comercial requiere capacidades de escalamiento, infraestructura, financiamiento y nuevas etapas de validación, “con las cuales contamos en nuestra empresa . Para ello es fundamental recibir la transferencia tecnológica desde la Universidad y continuar con otros estudios, ensayos de campo y procesos regulatorios”, detalló.
La jornada concluyó con un espacio de diálogo entre los asistentes y el equipo investigador, instancia en la que se abordaron los principales desafíos de la investigación y sus proyecciones futuras en la industria.
Autora: Paola Armijo León
Fotografía: Comunicaciones Vriic
Tags: investigación Aplicada
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